“Ceguera al Desorden” ¿Qué es y cómo afrontarlo?

Somos muchos los que pecamos de limpiar “lo que ve la suegra”. Y con el ritmo vertiginoso de nuestro día a día, no es de extrañar que la gran mayoría de nosotros preferimos pasar nuestro poco tiempo libre disfrutando con familia y amigos, no limpiando a fondo nuestras casas. Ahora, eso sí, a la hora de vender una casa, todos sabemos que debemos limpiarla y arreglarla para ponerle su mejor cara a los compradores potenciales. Sin embargo, muchas veces es muy difícil de ver dentro del desorden habitual en que vivimos cada día, y no nos damos ni cuenta a veces que tenemos la casa llena de trastos – lo que llamamos “ceguera al desorden”. 

Cuando hablamos de trastos, hasta los más minimalistas entre nosotros los tenemos. Son las cosas cotidianas que nos rodean en todo momento, las de uso activo que muchas veces ni se guardan porque las necesitamos tan regularmente. Cajas de cereales en la encimera de la cocina. Los zapatos o abrigos apelotonados en la entrada. Revistas a medio leer en el salón. Hasta los preciados dibujos de nuestros niños colocados en sitio de honor en la nevera. Siendo tan parte de nuestra vida, muchas veces ni vemos estos objetos cuando limpiamos y arreglamos la casa, ¡ni la suegra se ofendería por ellos! Por desgracia, los compradores potenciales que ven nuestra casa en un portal inmobiliario o que la vienen a visitar, son mucho más exigentes que la mítica suegra. De hecho estos trastos son lo primero que ven.

¿La limpieza es suficiente?

Mientras mucha gente apuesta por contratar a un servicio de limpieza profesional a la hora de vender su casa, hay una técnica aún más interesante que no solo considera el estado de limpieza del inmueble. El home staging mira de manera holística todas los detalles que pueden llegar a hacer tirar para atrás a un comprador. Los profesionales de home staging son especialistas en comprender la psicología del comprador y las tendencias actuales que hacen que vendan los inmuebles más rápido y al mayor precio. Una empresa de limpieza, aunque te deje la casa impoluta, no te va a recomendar que almacenes ciertos trastos para quitarlos de la vista. Ni mucho menos que cambies tus recuerdos y fotos personales por accesorios de gusto más universal. Una empresa de home staging podrá asesorar con cada lujo de detalle cómo sacarle el mejor provecho de nuestra casa y hacerla lo más atractiva posible para ojos externos.

El marketing emocional

El gol de home staging es mostrar los mejores aspectos de una casa, haciendo que los espacios se sientan más grandes, cálidos y acogedores, creando una conexión inmediata y emocional en los compradores potenciales. Cualquier comercial te dirá que la emoción es el quid de la cuestión a la hora de comprar y vender lo que sea – desde un par de zapatos a un nuevo bolso, sin reacción emocional no hay compra. Y si es así para cosas de poco valor, ¡imagina cuanto más importante es emocionar a los potenciales compradores a la hora de venderles su futuro hogar! Al vender tu casa, estás vendiendo más que cuatro paredes. Estás vendiendo un estilo de vida, un sueño por un futuro mejor y más lleno de alegrías. Pensado así, esa caja de cereales en la encimera ya no encaja tanto, ¿verdad?

Mostrar el potencial escondido

Los compradores saben que lo más sensato es mirar la construcción y utilidad del inmueble más que la estética de su interior. Sin embargo, mucha gente no es capaz de ver más allá de lo que tienen delante. Por eso, si eres capaz de conseguir que el potencial verdadero de tu casa sea visible a primera vista, la venta estará asegurada. Hay muchas técnicas sencillas que ayudan a revelar este potencial. Desde quitar los trastos y objetos personales (la despersonalización), hasta utilizar colores claros en las paredes y muebles para crear la impresión de espacios más amplios (hablamos de ello en más detalle en nuestro artículo “Cuanto tiempo se tarda en comprar una casa?”).  Estas técnicas son algunas de las muchas que utilizan los home stagers para hacer que la casa en venta sea de un estilo lo más universal posible, ayudando a los compradores a empezar a crear nuevos recuerdos nada más entrar por la puerta. Si los compradores se pueden imaginar cocinando para todos sus amigos en su nueva cocina, o tomando un relajante baño con una copa de cava en su nuevo cuarto de baño, sus corazones ganarán a sus cabezas. Es entonces cuando podrás llegar a recibir múltiples ofertas, hasta por encima del precio anunciado.

Como en todo, las técnicas que utilizan los profesionales de home staging las puede usar cualquiera, pero hay veces que es mejor tener un punto de vista externo (¡y experto!) para realmente conseguir el éxito. La ceguera al desorden no es la única barrera a la que te tendrás que afrontar. La gran mayoría de los que vendemos un piso tenemos una relación muy personal con el sitio, con recuerdos hechos a lo largo de muchos años. Puede llegar a ser muy difícil (algunos dirían imposible)  mirarlo de forma fría y sin emoción, simplemente como un producto para vender. La buena noticia es que el servicio de home staging no tiene por qué ser una inversión muy grande, de hecho pocas veces llega a más que el 1% del valor de la venta. Y teniendo en cuenta que este servicio de marketing, cada vez más reconocido en el mercado inmobiliario, consigue  muchas veces precios de venta por encima de las expectativas, el retorno de inversión no se puede negar.