El Lado Emocional de Vender una Casa

Si estás en el proceso de vender tu casa, seguramente estarás pensando en todos los trámites que hay que hacer para preparar un inmueble para la venta. Y por supuesto, cómo conseguir una venta rápida y al mejor precio. Pero lo que quizás no hayas tenido en cuenta es el coste emocional que supone vender un piso, sea el tuyo o el de un ser querido fallecido. Vamos a mirar lo que puedes esperar durante este proceso, y cómo prepararte para las emociones inevitables que conlleva el proceso de venta.

Tu casa es un baúl de recuerdos

Cuando llevas tiempo viviendo en una casa, es normal que relaciones sus estancias con buenos recuerdos de los momentos vividos. Quizás el balcón fue el lugar en el que celebrasteis vuestro primer aniversario de boda. O la cocina fue testigo de los primeros pasos de tu hija. Y si la casa es una herencia de un ser querido que ya no está contigo, por supuesto traerá un sinfín de recuerdos nada más entrar por la puerta. El proceso de venta de una propiedad puede considerarse un tipo de duelo: estás dejando atrás una parte importantísima de tu vida para no volver nunca más. A veces la sensación de pérdida te puede llegar a sorprender por su intensidad.

Preparar la casa, prepararte tú

No se recomienda poner tu piso a la venta sin prepararlo previamente para mostrar su mejor aspecto ante los compradores potenciales. La mejor manera de hacerlo es con el home staging: una técnica de marketing aspiracional que despersonaliza y comercializa tu piso para que destaque de los demás. Las casas presentadas de manera minimalista, sin objetos personales de los dueños anteriores, permiten que posibles compradores se visualicen viviendo allí. Y aquí está la clave, no solo de una venta exitosa, sino de prepararse emocionalmente antes de vender tu casa. Con home staging podrás empezar a ver tu casa, no como tu hogar, sino como un producto para vender.

Como parte del servicio, el profesional de home staging te aconsejara qué cosas y/o muebles habrá que retirar de la casa antes de hacer el staging. Es importante distanciarse de cualquier reacción emocional ante sus sugerencias. De hecho, esta “limpieza” es una buena manera de empezar el proceso de la mudanza, o de deshacerse de las cosas que ya no quieres guardar. En su libro “La magia del orden”, la consultora de organización Marie Kondo aconseja guardar solo las pertenencias que “hablen al corazón”. Al resto que no generan alegría, se les agradece por su uso y se deshace de ellas. Siguiendo este método, podrás averiguar qué cosas son realmente importantes, y no abrumarte en el proceso. 

Lo viejo no vende

La gran mayoría de los compradores en busca de un nuevo hogar NO quieren una casa para reformar. Una reforma implica una gran inversión de tiempo, dinero y esfuerzo que la mayoría preferiría evitar, aunque salga más barata la compra inicial. Las casas antiguas o pasadas de moda suelen pasar desapercibidas en los portales inmobiliarios. Pero peor aún, pueden hacer dudar a los compradores potenciales si no esconden más problemas. Si no se ha decorado ni actualizado la casa en años, ¿qué otros tipos de mantenimiento le puede faltar? 

Si tu casa está decorada a tu gusto, te puede sentar mal que un home stager te aconseje que cambies el color de las paredes, te deshagas de ciertos muebles, o renueves el suelo. ¡Hay que recordar que no es un comentario sobre tu gusto o su falta! Por supuesto, te van a gustar los colores, muebles y suelo que elegiste en su día. Los elegiste para disfrutar tú de ellos, y probablemente te hizo ilusión decorar la casa a tu estilo. Pero las modas cambian, y los gustos de cada uno son un mundo. La técnica de home staging pretende presentar los inmuebles para el gusto de todos, de acuerdo con las tendencias actuales. Una casa moderna y luminosa se vende más rápido y al mejor precio. Teniendo en cuenta las posibles ganancias, ¿no merece la pena intentar distanciarse emocionalmente, y seguir los consejos de un experto en marketing inmobiliario?

Mucha gente, reacia al principio, sienten una sensación de libertad cuando ven los resultados del home staging en su casa. De repente su piso luce como nuevo, ¡y las fotos profesionales parecen sacadas de una revista de interiorismo! La casa, al estar despersonalizada, ya no tiene la misma historia que antes, y esto ayuda a conseguir una resolución emocional antes de firmar la venta.

Vender tu vivienda es un proceso complicado, y lleno de emociones. Pero si te preparas tú, al tiempo que preparas tu casa para vender, podrás empezar la nueva etapa de tu vida con toda la ilusión que merece.