El flipping inmobiliario es una estrategia de inversión especializada que consiste en comprar propiedades por debajo del valor de mercado (los llamados «patitos feos»), renovarlas rápidamente y venderlas a un precio más alto en un corto periodo de tiempo. Para los profesionales del sector, es una forma de generar ganancias rápidas y lograr un fuerte crecimiento de la inversión, aunque también conlleva riesgos.
Si existen problemas ocultos (estructurales o legales), errores en los cálculos, o imprevistos durante la reforma, el beneficio puede reducirse significativamente. Además, el estado del mercado inmobiliario influye directamente en los resultados: cuando el mercado está en auge, las ganancias aumentan; pero en un mercado estancado o a la baja, este tipo de operación puede generar pérdidas.





