La ITE (Inspección Técnica de Edificios) es como la ITV, pero para los edificios: una revisión periódica obligatoria que deben pasar ciertos inmuebles para comprobar su estado de conservación, estabilidad estructural, salubridad y accesibilidad.
Generalmente, los edificios residenciales plurifamiliares con más de 50 años deben someterse a esta inspección cada 10 años, aunque en algunos casos puede exigirse antes o también aplicarse a viviendas unifamiliares, edificios comerciales o de oficinas.
Un técnico cualificado inspecciona elementos clave como fachadas, cubiertas, balcones, instalaciones y la estructura general, prestando atención a posibles humedades, grietas o filtraciones.
El informe puede ser:
- Favorable, si todo está en condiciones adecuadas.
- Desfavorable, si se detectan deficiencias. En este caso, las reparaciones serán obligatorias.
Es importante saber que no cumplir con la ITE puede acarrear multas superiores a los 6.000 € y que el propietario puede ser considerado legalmente responsable de cualquier accidente relacionado con el mal estado del edificio.





