La plusvalía patrimonial es el cálculo de la ganancia real que se obtiene al vender una propiedad, y se calcula restando el precio de compra original (más los gastos asociados) del precio de venta. Por ejemplo, si compraste una casa por 150.000 € hace 10 años y ahora la vendes por 200.000 € (con gastos de 10.000 € en impuestos y notaría), tu plusvalía patrimonial sería de 40.000 €.
Estas ganancias deben declararse a Hacienda en la declaración de la renta siguiente para que se calcule el IRPF correspondiente (al 19 % o 28 % según el tramo).
Existen ciertas exenciones del IRPF sobre la plusvalía patrimonial, por ejemplo, si la persona que vende el inmueble tiene más de 65 años (siendo la casa su primera residencia), o si el vendedor reinvierte las ganancias en una nueva vivienda habitual. No obstante, se recomienda consultar con un gestor para recibir asesoramiento personalizado.





