Tanto si estás pensando en comprar como en vender tu casa, es importante entender la diferencia entre la superficie útil y la construida, ya que afecta tanto al valor de tu inmueble como a su funcionalidad.
La superficie construida son los metros cuadrados reales de la propiedad, incluyendo paredes, tabiques, terrazas, balcones, etc. Es la totalidad de la superficie de tu vivienda y se utiliza para calcular el precio por metro cuadrado.
En cambio, la superficie útil es el espacio que realmente utilizas en el día a día: las habitaciones, cocina, salón, baño, pasillos, armarios, etc. Generalmente, la superficie útil representa entre un 75 % y un 80 % de la superficie construida.





